Náuseas y vómitos durante la quimioterapia: cómo aliviarlos y qué puede hacer tu farmacia
Las náuseas y los vómitos son dos de los efectos secundarios más frecuentes de la quimioterapia. Hoy existen tratamientos muy eficaces para controlarlos. Tu farmacia oncológica puede ayudarte a manejarlos correctamente y a mejorar tu calidad de vida durante el tratamiento.
¿Por qué produce náuseas la quimioterapia?
Los fármacos quimioterápicos pueden provocar náuseas y vómitos de dos formas: estimulando directamente el centro del vómito en el cerebro, y dañando las células del tubo digestivo, que liberan sustancias que activan ese mismo centro. El resultado es una sensación de náusea que puede aparecer horas o incluso días después de recibir el tratamiento.
No todos los tratamientos tienen el mismo potencial de provocar náuseas. Algunos quimioterápicos como el cisplatino tienen una capacidad eméticas muy alta, mientras que otros la tienen moderada o baja. Tu oncólogo valorará este riesgo y pautará la medicación antiemética adecuada para tu caso.
Tipos de náuseas: no todas son iguales
- Náuseas agudas — aparecen en las primeras 24 horas tras la quimioterapia. Son las más intensas pero también las que mejor responden a los antieméticos modernos
- Náuseas tardías — aparecen entre el segundo y el quinto día después del tratamiento. Son más difíciles de controlar y a menudo se infravaloran
- Náuseas anticipatorias — aparecen antes del ciclo, como respuesta condicionada. El cerebro las asocia con el olor, el lugar o la rutina del tratamiento. Son más frecuentes cuando los ciclos anteriores no se controlaron bien
Si tienes vómitos que te impiden tomar la medicación oral o que duran más de 24 horas, contacta con tu equipo oncológico. La deshidratación y la imposibilidad de tomar otros medicamentos son complicaciones que requieren atención médica urgente.
La medicación antiemética: clave para controlar las náuseas
Hoy disponemos de medicamentos antieméticos muy eficaces que han transformado la experiencia de la quimioterapia. Lo más importante es tomarlos correctamente, siguiendo la pauta que te ha indicado tu oncólogo, incluso cuando todavía no tienes náuseas.
- Toma los antieméticos según la pauta pautada, no solo cuando aparecen las náuseas — esperar a tenerlas hace que sean más difíciles de controlar
- No abandones la medicación al segundo o tercer día — las náuseas tardías pueden aparecer cuando ya te sientes mejor y dejas de tomarla
- Si la medicación no controla bien las náuseas, comunícaselo a tu oncólogo en la próxima visita — existen alternativas y ajustes posibles
- Guarda los medicamentos correctamente — algunos antieméticos requieren condiciones especiales de conservación; consulta a tu farmacéutico
Los antagonistas del receptor 5-HT3 (ondansetrón, granisetrón) combinados con corticoides y antagonistas de NK1 (aprepitant) han demostrado controlar las náuseas agudas en más del 70% de los pacientes con quimioterapia altamente emetógena. El cumplimiento correcto de la pauta antiemética es el factor individual más determinante en el control de síntomas. Fuente: MASCC/ESMO Antiemetic Guidelines, 2023.
Qué puedes hacer en casa para aliviar las náuseas
- Come en pequeñas cantidades y con frecuencia — el estómago vacío empeora las náuseas; come cada 2-3 horas aunque no tengas hambre
- Elige alimentos fríos o a temperatura ambiente — los alimentos calientes tienen más olor y pueden desencadenar náuseas
- Evita alimentos grasos, muy condimentados o con olores fuertes durante los días más difíciles
- El jengibre puede ayudar — en infusión suave, en galletas de jengibre o en cápsulas; pregunta a tu farmacéutico la forma más adecuada según tu tratamiento
- Descansa después de comer — evita acostarte completamente; mantén la cabeza elevada al menos 30 minutos
- Ventila bien los espacios — los olores fuertes (cocina, perfumes, ambientadores) pueden disparar las náuseas
- Bebe líquidos frescos a pequeños sorbos a lo largo del día para evitar la deshidratación — agua, infusiones suaves o caldos ligeros
Cuándo llamar a tu equipo oncológico
- Vómitos que duran más de 24 horas o que no ceden con la medicación antiemética
- Imposibilidad de mantener líquidos durante más de 12 horas
- Signos de deshidratación: boca seca, orina muy oscura, mareo al levantarse
- Vómitos con sangre o con aspecto de posos de café
- Pérdida de peso rápida por no poder comer ni beber
"El control de las náuseas y los vómitos inducidos por quimioterapia es una prioridad en oncología moderna. Un mal control no solo afecta a la calidad de vida: puede llevar al abandono del tratamiento. La colaboración entre oncólogo y farmacéutico comunitario es esencial para garantizar que el paciente toma correctamente su medicación antiemética en casa."
Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)Qué puede hacer tu farmacia oncológica
Tu farmacéutico comunitario puede revisar que la pauta antiemética que te han prescrito sea correcta, explicarte cómo y cuándo tomar cada medicamento, orientarte sobre productos complementarios como el jengibre o los suplementos de electrolitos para la deshidratación, y hacer un seguimiento de cómo evolucionan tus náuseas ciclo a ciclo. Si en el segundo o tercer ciclo las náuseas siguen siendo intensas, no lo normalices: hay alternativas y tu farmacéutico puede ayudarte a comunicárselo al oncólogo.
- Roila F et al. 2016 MASCC and ESMO guideline update for the prevention of chemotherapy and radiotherapy-induced nausea and vomiting. Annals of Oncology, 2016.
- Hesketh PJ et al. Antiemetics: ASCO Guideline Update. Journal of Clinical Oncology, 2020.
- SEOM. Guía de efectos secundarios del tratamiento oncológico para pacientes. seom.org
- Fundación ECO. El papel del farmacéutico comunitario en oncología. fundacion-eco.org
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Aviso: Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo. No sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de tu médico, enfermera o equipo oncológico. Ante cualquier duda sobre tu salud, consulta siempre con un profesional sanitario.
